EL AGUA Y LA TIERRA DIALOGAN

EL AGUA Y LA TIERRA DIALOGAN
Espiral infinita de vida es nuestro territorio.

martes, 16 de febrero de 2016

ABRAZADOS POR LA MEMORIA

Por Jesús Anderson García Rivera

Ingeniero Agroecólogo y socio de la Fundación Mambe



El Abrazo de la Serpiente, la celebrada película del riodorense* Ciro Guerra, es un viaje profundo por los meandros más inhóspitos de nuestra historia amazónica, gracias al estado más inquietante del cine y de la condición humana, los sueños. Sueños de indígenas y exploradores que buscan refugiar lo esencial, lo elemental en su memoria. Rodada en blanco y negro para evocar lo inabarcable de nuestra selva amazónica, transmitir el respeto hacia ella, pero sobre todo viajar en el tiempo hacia momentos que marcaron nuestro devenir como territorio en disputa entre chamanes y evangelizadores, naciones indígenas y colonos, sabios y científicos exploradores, Colombia y Perú. Dos épocas retratadas: 1903 – 1905, la expedición del antropólogo alemán Theodor Koch-Grünberg por las selvas del Vaupés y 1941 – 1953 periodo de las frecuentes exploraciones del célebre etnobotánico estadounidense Richard Evan Shultes realizó por la amazonia colombiana integrándose a las comunidades nativas, entendiendo y respetando su sabiduría y conexión con las plantas.

¿Pero cuál es su aporte al cine nacional? Para empezar son pocas las películas que se han rodado en la Amazonia y mucho menos las colombianas. Evidenciando el desconocimiento sobre esta región, es así que el eje narrativo de toda la historia es la búsqueda incansable del conocimiento por parte de un payé (sabedor) llamado Karamakate, Koch-Grünberg y Shultes en dos distintos momentos y en contextos muy adversos de la intervención de colonos caucheros en la floresta biodiversa, conllevó a uno de los mayores genocidios de Colombia, colocando al borde de la extinción muchas de las comunidades indígenas de nuestra parte de la Amazonia. 

Una película que recoge la “visión de los vencidos” y la pone en el lenguaje cinematográfico para hacerle, a mi juicio, uno de los mejores homenajes a la cuna de nuestra civilización, nuestros pueblos indígenas y los pictogramas escritos en ancestrales rocas, que datan de 19.510 años A.P. (antes del presente), nuestra historia está escrita en piedras. Además del encuentro y diálogo entre las culturas oriental y occidental que se humaniza gracias al poder de las plantas, la arquitectura de las malokas, las esculturas en madera, el arte rupestre y los dibujos de diarios, la exultante música raíz nativa y de cámara, la danza unificadora, los retratos fotográficos y la múltiple oralidad expresada en los nueve idiomas presentes en la historia.

Todo esto y más la hacen una excelente candidata a Mejor Película en Lengua Extranjera de los Oscar de la Academia 2016, además de los ya 19 premios que ha cosechado en diversos festivales del mundo, sin embargo, considero que su mayor logro es quedar revelada en nuestra alma de nación con lo imaginativo, mágico, científico y profundo del ser amazónico. Una obra que sin dudas hay que verla en la pantalla gigante y conservarla junto al abrazo eterno del ser humano y la naturaleza inmortalizados en la memoria.

*Gentilicio del habitante de Río de Oro en el Departamento del Cesar – Colombia.

lunes, 15 de febrero de 2016

CUENTO: ¿POR QUÉ ME SIENTO TAN MAL?

Por Jesús Anderson García Rivera


Un joven llamado Bryan estaba muy triste en su casa porque su padre lo había regañado fuertemente por haber llegado la noche anterior de una fiesta, borracho y sin avisarle a qué hora pensaba llegar.

Bryan salió de la casa en busca de respuesta a su malestar tanto fisiológico (guayabo) como sentimental, (tristeza). Al llegar al parque se encuentra con un hermoso estanque rebosante de agua, con tortugas nadando y peces ondeando sus aguas. Decide sentarse un rato en la silla que estaba contigua al estanque. En ésta, se encontraba otra persona de una edad mucho mayor a la de él. Con su cabellera despelucada, canosa y con olor a escamas de pescado. En ese instante, el señor, que tenía una bata con el nombre Darwin tejido en su pecho, comenta:

-  -      Los peces nadan de manera diferente a las tortugas porque sus aletas son distintas y porque en su cardumen les enseñan que deben andar juntos para poder sobrevivir.

Bryan, con su malestar producido por las varias copas de ron que aún vibraban en su cabeza, le contesta:

-  -      ¿Pero si las tortugas solo comen verduras por qué los peces temen algo en ese estanque?

Darwin lo mira con una gran sonrisa en el rostro y le responde con un tono muy alegre.
-   
-    -       Porque su comportamiento está definido desde hace muchos años gracias a su manera de habitar el mundo. Y además porque eso les garantizará vivir por muchos más años estén donde estén. Si saben que en manada pueden vivir mejor, no están dispuestos a probar suerte con otras opciones. La naturaleza es sabia y sin embargo siempre estará dispuesta al cambio si existieren mejores opciones para la supervivencia.

Bryan, inquieto por la lucidez de aquel hombre algo desgarbado, medita sobre lo que acaba de escuchar y se pregunta en voz alta,

-    -    pero ¿por qué tenemos que siempre hacer lo que los demás nos dicen y si hacemos lo contrario la gente se molesta?

En ese preciso instante, un tipo de mucha estatura que se encontraba de pie contemplando la vida en aquel estanque e instante, alcanza a escuchar la pregunta de aquel chico molesto con la vida y decide interrumpir la conversación de ellos diciendo:

-  -      Tal vez lo que teme todo ser humano es ver enfurecido a otro, ya que eso puede ocasionar que el otro le genere algún daño o sencillamente le incomode por el resto de su vida su mal gesto. La mente humana tiene imágenes que le agradan y que le desagradan y estas a su vez le generan diversos tipos de sensaciones con similares efectos, esto resulta ser estructural en nuestra manera de comportarnos.

Bryan, muy extrañado con semejante respuesta decide preguntarle su nombre a aquel sujeto que bien podría tener la edad de su padre.

-    -    ¿Cómo te llamas?

Aquel hombre tan alto como un estante, dio varios pasos hacia aquel inquieto chico y le contestó:

-   -     Puedes llamarme Titchener, ese es mi apellido, porque es mejor que mi nombre pase desapercibido. Además de lo que se trata es de honrar a mi familia.

Con semejante respuesta, Bryan se fija que aquel hombre además de ser certero en sus afirmaciones y conclusiones le gusta mucho referirse a lo interno de cada ser humano. Por ello, decide preguntarle si su malestar físico producido por la ingesta de varias copas de ron la divertida noche anterior, puede ser la razón de su tristeza:

-  -      Si yo estuviese enfermo, ¿eso podría afectar mi estado de ánimo al punto de no querer honrar a mi familia?

Darwin sorprendido por aquella pregunta se agarra el rostro con sus manos y se queja. Titchener mira fijamente a los ojos a Bryan y le contesta:

-  -      Nada interno puede justificar lo externo. Por eso ¡déjate de bobadas chico y ve más bien a hacer tus tareas!

Bryan más molesto aún y ahora con sus ganas de vomitar a flor de piel decide dejar aquel apacible lugar y buscar otro en el cual pueda desahogar aquel malestar. Encuentra de camino una casa blanca con un bello árbol de Neem el cual es testigo la estrepitosa descarga de fluidos de Bryan sobre el suelo donde ha sido sembrado.

Sudando pero más aliviado, Bryan levanta la mirada y se topa con la ventana de aquella casa, llena de tubos de ensayo, ratones recorriendo laberintos y un hombre con una bata blanca que fuma un cigarrillo mientras recibe el viento desde aquella ventana. Aquel hombre lo mira sin incomodarse en lo más mínimo y le dice a Bryan:

-   -     ¡Hey chico!, sabias que ese árbol espanta las moscas y los zancudos de mi casa, pero ahora con tu vómito has puesto a prueba su capacidad de repeler tan molestos insectos.
Bryan, algo incómodo pero con una sensación de bienestar le sonríe apenado y agrega:

-  -      Señor en verdad discúlpeme pero no sabía que el ron pudiera generar eso en mí. Hoy he aprendido la lección y creo que jamás volveré a ingerir tanto alcohol. Enseguida echaré tierra encima de mis vómitos para no generarle más molestias.

El hombre, baja el cigarrillo de su boca y con una puntería certera lo arroja con sus dedos índice y pulgar directo al montón de desechos de Bryan y le dice:

-   -     Muy bien chico, puedes entrar por aquella puerta y buscar una pala para que puedas hacer eso. La pala está al fondo a mano izquierda, enseguida de la pipeta de gas. Ten cuidado con hacer mucho ruido o tropezarte con mi cristalería.

Bryan agradece el gesto de aquel sujeto e ingresa a aquella casa llena de sorpresas. En efecto dicha casa era el centro de experimentación con ratones que nunca en su vida había visto. Toma la pala, se dirige hacia el árbol y procede a extraer un poco de tierra de una de sus esquinas para echarla a sus viscosos líquidos con algo de la memoria de aquella noche. Regresa a la casa a dejar la pala en el lugar que la había tomado y decide cruzar algunas palabras con aquel extraño científico:

-   -      Señor muchas gracias y espero no volverlo a incomodar pero quisiera saber ¿qué hacen esos ratones ahí en esas jaulas y laberintos?

El hombre le responde:

-  -      Estoy analizando la capacidad de razonamiento de los ratones para resolver tales acertijos. Puedo analizar a la vez si tienen la suficiente memoria para poder encontrar la salida. Porque sospecho que son animales muy astutos. Además, ¿qué tanto nos separa nuestra mente de la de aquellos roedores?

El chico, sonríe y agrega:

-   -     Muy interesante pero yo creo que a su experimento le falta una motivación para los ratones. ¿Qué tal si prueba con el queso?

El hombre sorprendido con la sugerencia sale rápidamente en busca de un trozo de queso de su gran nevera, lo trae hacia el laboratorio y lo muestra a los ratones, deja que lo olfateen y posteriormente lo pone al final del laberinto. Enseguida los ratones excitados por aquel olor buscan desesperadamente salir del túnel, exploran rápidamente muchas rutas hasta que uno de ellos logran el suculento trozo saborear.

El hombre, emocionado con lo visto manifiesta:

-  -  Chico, por lo visto te gusta la ciencia. Mi nombre es Wilhm Wundt y busco explorar la conciencia en los seres humanos y tú has puesto un elemento que me permite concluir que el hambre de los ratones estimula su capacidad de análisis, memoria y sentidos a la hora de lograr su cometido. ¡Definitivamente lo interno está conectado profundamente con lo externo, tal vez sea este el espacio de la conciencia!

Bryan, muy contento, sin malestar alguno y con muchas ganas de seguir conversando con aquel científico le ofrece su amistad y le pide que le enseñe a ser más práctico a la hora de buscar respuestas en su vida. Desde ese preciso momento surge una amistad inseparable de un par de sujetos que siempre se preguntan el ¿por qué en el mundo pasa lo que pasa?

miércoles, 3 de febrero de 2016

NIÑEZ Y POST-ACUERDOS EN EL CAQUETÁ: HACIA EL ACOMPAÑAMIENTO PSICOSOCIAL INTEGRAL

SINOPSIS:
En el marco del posible acuerdo entre las FARC y el Estado Colombiano para la terminación del conflicto armado,  la situación de abandono en la que se encuentran aún las víctimas es evidenciada a través del Personero de Florencia quien plantea los vacíos que tiene la ley 1448 de 2011 "ley de víctimas y restitución de tierras" y tres víctimas reflexionan lo que implica la posible paz en medio de sus tragedias . Por último una trabajadora social reflexiona sobre lo que podría llegar a ser necesario para que exista un acompañamiento psicosocial integral.


FICHA TÉCNICA:
Dirección y Producción: Jhina Mejía y Jesús García
Realización y Edición: Jesús García
Investigación: Jhina Mejía
Música: Luz Marina Posada
Florencia - Caquetá
2016

MÁS ALLÁ DE LA POSIBLE PAZ: LA BREGA POR LA SOBERANÍA ALIMENTARIA


Sembrando en el Resguardo Embera Drúa - Florencia
Fotografía: Jesús García.

Por Jesús Anderson García Rivera 

Ingeniero Agroecólogo


Para discutir sobre el agro colombiano en el marco de una cruenta guerra desarrollada por más de cinco décadas, debemos empezar planteando las causas del conflicto armado en Colombia, dentro de las cuales se destacan según Aurelio Suárez Montoya, en "la incapacidad del Estado Colombiano en garantizar un modelo moderno de desarrollo de la agricultura caracterizado por promover los principales factores de la producción agrícola, a saber: tierra, agua, capital o trabajo, tecnología, y crédito". Entre los dos primeros "el modelo agrícola colombiano se ha caracterizado por tener una amplia disponibilidad de estos factores pero mal distribuidos o utilizados dadas la alta concentración de las mejores tierras y cuencas en mano de unos pocos propietarios; así mismo el capital, si bien se ha dinamizado a través de la historia, este se concentró en unos pocos propietarios que promovieron modelos ineficientes de producción agrícola" lesionando la armonía que debe existir entre todos los factores; ahora el Estado también "ha sido incapaz de promover la inversión en tecnología y créditos para los labriegos del campo, exponiéndolos a su vez a una voraz competencia internacional que configura la antidemocrática distribución de la tierra, la destinación de las mejores tierras a actividades de poco ahorro y tan solo la valorización de los activos –como la ganadería-, causando el grave atraso y postración digno de un modelo semifeudal".

Ahora bien, si a lo anterior le sumamos lo propuesto por Ana María Ibañez en su libro sobre El Desplazamiento Forzoso en Colombia, disponible en (http://bit.ly/1SGN0uS), en donde hace énfasis en "la incertidumbre y el temor que despiertan los hechos violentos en los hogares campesinos", obligándolos en cierta manera a establecer cultivos transitorios que no aportan a la contabilidad nacional en cuanto que este ciclo económico es dominado por los grupos armados ilegales en zonas de importancia estratégica como lo son la Amazonia y los Llanos Orientales. Esto nos obliga a pensar según lo reflexionado por Kalmanovitz (http://bit.ly/1UnYMta), que existe un enorme reto para que "el Estado formalice la producción agropecuaria en dichas zonas y reoriente la agricultura hacia la seguridad alimentaria con cultivos de tardío rendimiento como el maíz, la soya, el fríjol, la lenteja, entre otros"; además de brindar las garantías para que estos productos tengan precios de sustentación. Sin embargo, es preocupante que el Departamento de Planeación Nacional no este manejando dichos enfoques, sino dando garantías para que la inversión extranjera siga dirigiendo la economía nacional, sacrificando importantes recursos naturales poniéndolos en “bandeja de plata” para que las empresas extractivistas –minería e hidrocarburos- le den la estocada final al agro colombiano.

En ese sentido y sin lugar a dudas, la viabilizada opción de paz dada por el posible acuerdo para el fin del conflicto armado entre las FARC y el Estado colombiano, solo brindará menor dolor y desasosiego a miles de empresarios y asalariados del campo pero no les resolverá sus problemas estructurales, haciendo necesario que estos sectores se unan para reorientar la agricultura nacional desde la lucha social por la soberanía y la democracia que hagan del campo colombiano un lugar digno para las manos y los estómagos de las millones de personas que padecen el abandono y el hambre en el sur del país. No será un camino fácil máxime cuando hoy en día con los Tratados de Libre Comercio aceptados por Colombia están llevando a la ruina a miles de arroceros y plataneros de la nación a razón de las importaciones masivas de estos productos a menos precio o por la vía del contrabando. Caquetá tiene el enorme reto de pensar su agricultura hacia lo diverso y lo complejo de sus paisajes, biodiversidad y gentes desde el posicionamiento de lo que son los sueños de las futuras generaciones que hoy aún lo habitamos.