Comparto mi ponencia titulada "El Aliento de la Memoria Ancestral en el Caquetá" presentada en la Audiencia Pública Sobre el Arte y La Cultura Nacionales, realizada el día 25 de noviembre de 2016, convocada por los senadores Jorge Enrique Robledo Castillo, Victor Correa Vélez y la Unidad Nacional De Artistas Una.
“Cuando los pueblos se unan a
reflexionar, los cambios no se harán esperar”
Las artes y la cultura son un
muro de contención para que los niños nunca empuñen un fusil. Sin embargo, en
medio de tantos indicadores, estudios y estadísticas, se puede perder el
sentido que tienen las artes en nuestra vida. Además de tener un impacto en la
economía, las artes nos inspiran, nos invitan a ser mejores, a no conformarnos
y a ver, escuchar y sentir que en realidad el potencial que dada persona tiene
es infinito. En esto las artes y el deporte van muchas veces de la mano. Así
como hay personas para quienes un jugador de fútbol es un ejemplo, un ídolo que
lo inspira a seguir el camino de su convicción, a sostener un espíritu de lucha
y a ejercer su capacidad de liderazgo, hay otras para quienes un músico, un
actor o un bailarín pueden ser ejemplos de dedicación, disciplina, empeño y de
que los sueños y aspiraciones pueden hacerse realidad. Las anteriores palabras
de la Gerencia Cultural del Banco de la República de Colombia serán
profundizadas y revaluadas gracias al esfuerzo conjunto de artistas e indígenas
del departamento del Caquetá.
Históricamente la Amazonia fue
denominada el paraíso del diablo, porque era el campo de acción de fuerzas
expoliadoras de las riquezas naturales y culturales del país. Esperamos que
esta situación se trascienda verdaderamente, porque según lo que expondremos a
continuación, esta denominación y dominación aún pervive. Primero hacemos un
llamado al Estado y los pueblos del mundo para que protejan en verdad todo lo
que nos da identidad como colombianos. Les recordamos que el arte rupestre en
el Parque Nacional Natural Chiribiquete es el hasta ahora más antiguo
encontrado en la humanidad, los nada despreciables 20.000 años antes del tiempo
presente nos permiten afirmar que tenemos los vestigios que arrullan el origen
de la especie humana. Pero también en la Amazonia tenemos múltiples lugares aún
inexplorados y por ende no podemos seguir permitiendo que los extranjeros sepan
más de nuestras riquezas naturales y culturales mientras el pueblo colombiano
se embriaga en la indiferencia, la desigualdad y la discriminación.
Las culturas y las artes para
los pueblos indígenas del Caquetá son el aliento de los ancestros, halito
divino que permite crear y recrear sus cosmogonías. Su manera de habitar el
mundo. Sin embargo en el departamento del Caquetá, la oferta artística y
cultural si bien es diversa en el seno de los pueblos indígenas, es precaria en
todos los niveles en razón a que no cuenta con el apoyo del Estado a niveles
significativos. Las cifras así lo demuestran: de los 1.208.122.000.000 del PDD
Con Usted Hacemos Más por el Caquetá 2016-2019 solo el 0,20% está destinado a
los pueblos indígenas y el 0,67% para promover el desarrollo cultural
departamental. Y en la capital Florencia tenemos los siguientes márgenes de
inversión para el sector cultura según el PDM Yo Creo en Florencia 2016-2019,
de los 933.274.000.000 el 1,36% corresponde a las inversiones para la cultura y
para los pueblos indígenas agrupados en el sector de víctimas un 0,15%.
Municipio en el cual de los 175.000 habitantes se estiman que 100.000 son
víctimas del conflicto armado y/o desplazados.
CUANDO
LAS RAICES SE ABRAZAN
En el bosque húmedo tropical
las relaciones son tan complejas que se puede fácilmente encontrar objetos de
estudio para muchos años de investigación científica. Tal vez la metáfora más
fiel de lo que significa la presencia de varios pueblos indígenas, unidos por
la misma madre, la Amazonia, la encontraremos en las intrincadas relaciones que
se dan en el reino vegetal para aprovechar los minerales disponibles en los
suelos, estos al ser tan escasos obligan a las plantas a generar una simbiosis que garantiza la
supervivencia de árboles, arbustos, lianas e incluso hierbas. Se trata del
entrelazamiento de las raíces de especies distintas para compartir el alimento
en un contacto tan íntimo y respetuoso que podemos evidenciar, en el transcurso
de los años, cómo se generan colchones de raíces que han transformado pobres
suelos en ricos, permitiendo perpetuar la vida y salud de los ecosistemas a
niveles muy altos.
Gracias a los esfuerzos de los
pueblos indígenas en el año 2014 se implementó la estrategia de censo de los
pueblos indígenas del Caquetá, el cual permitió ajustar las cifras oficiales
que reportaban 5.000 personas auto-reconocidas como indígenas a 10.000. Agrupados
en ocho pueblos que son Murui Muina, Koreguaje, Inga, Andoque, Nasa, Embera
Chamí, Misak y Pijao. El territorio para los pueblos indígenas en el Caquetá es
entendido como el espacio en el que se convive con la madre naturaleza y por
ende debe ser conservado como garantía de su espiritualidad. Pero las
afectaciones que ha generado la ganadería extensiva en el departamento han sido
muy graves, al nivel que somos el mayor departamento deforestador de Colombia, extractivismo
ejecutado por actores silenciosos que han sacrificado la biodiversidad de
múltiples ecosistemas por su afán desmedido de lucro, pero ahora han llegado
unos agentes más voraces, las multinacionales minero-energéticas que quieren
arrasar con todo y con todos.
Los abuelos sostienen que “así
como uno come así piensa”, lo cual recuerda la importancia capital de la
alimentación para el desarrollo de los niños y niñas. ¿Qué comerán o pensarán
estos compatriotas cuando sus ríos dejen de correr limpios y sus tierras solo
cosechen desgracias? ¿Qué piensa la sociedad mayoritaria sobre este asunto?
En el tema cultural, existen
críticas profundas a lo que significa el San Juanero Caqueteño en las fiestas
de San Pedro y San Juan, las cuales discriminan de manera notable el papel de
los pueblos indígenas en la construcción de las culturas en el departamento,
además que aproximadamente el 40% de los recursos públicos para la cultura van
para esta fiesta que solo acentúa las desigualdades y las violencias hacia los artistas
y pueblos originarios. Y si de multinacionales se trata, es muy grave lo que
viene haciendo la multinacional Ayahuasca Internacional, comercializando a gran
escala y por internet, con el beneplácito de los gobiernos, el consumo de
nuestra planta sagrada ambi waska o yagé como comúnmente se conoce. Hecho que
atenta contra las prácticas ancestrales de nuestros sabedores en beneficio de
la vida a todo nivel.
¿El que paga es el que manda?,
no necesariamente en las culturas. Las culturas deben ser entendidas, contextualizadas
y respetadas. No es admisible que sigan pasando por encima de las autoridades
tradicionales aquellos burócratas que dicen “pensar el país”. Los “égolos”,
antropólogos, biólogos, sociólogos, entre otros, contratados por el Estado para
convencer a las comunidades que firmen cierto tipo de acuerdos. Ante lo cual es
necesario nunca perder de vista las dinámicas de la base social en aras de
poder acompañarlas en la resolución de los conflictos que se presentan con los
“égolos”.
Es grave que nuestros sitios
sagrados sean divididos por las dinámicas político-administrativas, ante esto,
los proyectos culturales deben necesariamente responder a las dinámicas
socio-culturales de los territorios. “Hoy nos hacen creer que el que sabe de
cultura es Vigotsky y todos los rusos o norteamericanos, pero no nuestros
sabedores tradicionales”. Es por esto que en nuestras comunidades se evidencia
la desarticulación entre el docente, el estudiante, el padre o madre de familia
y las autoridades tradicionales. Nos estamos quedando sin líderes, situación
que atenta contra la sostenibilidad comunitaria al interior de los pueblos
nativos. ¿Entonces hacia dónde debemos caminar? La cultura debe servir para “formar
para pervivir en el tiempo con nuestras lenguas, formas de pensar y actuar, es
nuestro horizonte cultural fundamental”. Pero para tener culturas propias hay
que tener bolsillo propio”. Por ello es aberrante el recorte presupuestal al
Ministerio de Cultura.
“Lo que para nosotros es un
derecho para el blanco está al revés” sintetizan los líderes en su indignación
ante semejante panorama.
Es imperiosa la necesidad que
“la palabra de los mayores sea más tenida en cuenta para orientar a la
comunidad, porque esta es la luz de la experiencia hecha sabiduría”, palabras
vivas.
“Reiteramos nuestro compromiso
con la construcción de paz en Colombia, haciendo énfasis que para nosotros los
pueblos indígenas de la amazonia colombiana, la construcción de paz está
estrechamente ligada a la defensa del territorio”
“Hacemos un llamado al
gobierno nacional y a toda la sociedad sobre la necesidad de hacer un uso
responsable de los recursos renovables y la protección de los recursos no
renovables, que son nuestra mayor riqueza, por esto nuestra postura es de
defensa del territorio amazónico y sus recursos, contra los procesos de
extracción minero energética, contra los procesos de neocolonización, contra la
ganadería extensiva, la ingobernabilidad, entre otros asuntos, que han sido
lesivos para nuestras comunidades y han
tenido profundos impactos negativos en lo ambiental, lo social y lo cultural”.
Conocedores de los antecedentes
del conflicto, los caqueteños reconocemos que hemos sido marginados
históricamente por el Estado y hemos sido víctimas de todos los actores,
afectando nuestra cultura, nuestras tradiciones, nuestras vidas.
VOCES
POR LA DIGNIDAD AMAZÓNICA
“Como pueblos indígenas
amazónicos partimos desde la espiritualidad, nuestra medicina tradicional, tan
antigua como el mundo mismo. Usemos el derecho mayor para defender el
territorio”.
Jesús Tombé
Nación Mikak
“El derecho a la identidad
cultural es entendido por nosotros como: No sufrir la asimilación forzada o la
desaparición cultural. Implica a su vez la garantía del ejercicio de las
prácticas tradicionales y espirituales, la preservación de las manifestaciones
culturales, la protección de los lugares religiosos y sagrados y el patrimonio
cultural de las comunidades indígenas”.
Waira Nina Jacanamijoy
Nación Inga
“Somos ricos en agua,
biodiversidad y talento”.
Edison Silva
Nación Nasa
Pueblo colombiano, no
permitamos que el aliento que nos inspira, quede finalmente cosificado y resguardado
en museos en vez de que siga palpitando en los territorios que reclaman un
lugar digno bajo el sol y la luna. Luchemos juntos para seguirlos viendo crecer
y florecer.
Somos danzantes del viento, el
agua, el fuego y la tierra!


